Principio, palabra y luz
Empezar de nuevo. Todo comienzo resulta difícil, aunque éste no sea el primero y a nuestras espaldas carguemos ya la experiencia de quien ha recorrido, durante más de un año, el camino de la palabra escrita en un cuaderno que ahora parece quedar perdido y olvidado en lo remoto. En este momento a uno le invaden las huestes de la inseguridad, encabezadas por la terrible duda de no saberse acompañado por el canto de las musas y el aliento de la inspiración. Piensa en el espantoso aspecto que tiene el temor, en ese rostro que a veces nos mira directamente a la cara, y señala a nuestro destino como una de sus próximas víctimas… Ahí se aquietan nuestros pensamientos, hundiendo sus pasos en las tinieblas, hasta detenerlos asustados y no dejar tras de nosotros nada más que el silencio. De nuevo el mismo silencio que nos cubría de sombras mientras permanecíamos silentes en un rincón, muy parecido al que describe Cesar Vallejo En esta noche pluviosa, ya lejos de ambos dos, salto de pronto... Son...