Gracias todos por vuestra visita y las palabras que habéis dejado en mi cuaderno. No creo que pueda comentaros nada más a lo que ya habéis dejado escrito.
Simplemente que era una reflexión a partir de unas fotografías que ordené de un modo determinado.
Es más una pretendida expresión literaria -como bien apunta Leodegundia-, derivada del sentimiento que como un fogonazo se fué al pasar el momento que lo provocó.
Es también un instante, como el que captan las imágenes, donde todo parece detenerse y uno se siente empujado a reflexionar sobre algunas de sus cosas.
No en vano estas fotografías las tomé en un momento muy dado a las recapitulaciones: el 31 de diciembre de 2006. El lugar también era muy propicio para buscar el bálsamo contra las dolencias que provocan esos recuerdos: en una capilla dedicada a Notre Dame de la Santé que hay al pié de un puente -el Pont Vieux-, frente a la ciudad de Carcassonne.
Parece una espera deseada, sobria y luminosa, ajena a la fecha...
Anónimo dijo…
Pretendida y magníficamente lograda Charles; presciendo de lugares y fechas, siempre quedará un, como dice goathemala, magnífico poema visual; la luz va contigo incluso en la soledad. Salud y buen fin de semana.
Si realmente te pide que abandones tu forma de luz, más vale que no quedes a la espera, ni te sientes en esa silla... Hay soledades que si no son compartidas (con el alma, en el alma), no merecen la pena.
Si es necesario cambiar, que sentido tiene vivir. No nos deberian amar tal cual somos, si necesitamos no será mejora para el otro buscar a otro que sea sin cambios?
Interesantes símbolos de la espera. En cuanto a la Santa Cecilia que tienes en el post anterior, coincido contigo en que es una imagen preciosa. La de Stefano Maderno, en la iglesia de Santa Cecilia in Trastevere en Roma (ubicada sobre la que había sido su mansión familiar), tiene incluso la cabeza más girada, de modo que oculta el rostro. Un auténtica belleza. Si te apetece tener una fotografía de esta última, dímelo y te la enviaré por e-mail. Saludos cordiales.
Hola! si señor1 gracias, muchas gracias! un pensamiento muy bueno. Una dideia muy hermosa. Yo hablo bien espanhol, escribir, no. Nólo escribo bien. CONTODO, PERO QUE ME ENTENDAS. Gran trabajo, simples, pero fantástico. Abrazos.
Resulta curioso que el hombre, en su deseo de perpetuarse, vierta sus pensamientos más íntimos, aquellos que desea que trasciendan su propia vida, sobre la piel débil y enfermiza de una hoja de papel; ¿hay quizá algo más delicado sobre lo que escribir que un folio en blanco, al que el tiempo va a someter a humedades, fuegos, el ácido de las tintas, el lepisma, la termita y un sinfín de peligros, que hacen de cada instante de su existencia un segundo ganado al olvido?... Posiblemente lo haya: nuestra propia memoria y nosotros como depositarios que somos de ella. Decía Paul Valéry que los libros tienen los mismos enemigos que el hombre: el fuego, la humedad, los bichos, el tiempo y su propio contenido. Entiendo que dentro de todo esto se comprenden los recuerdos, y la memoria de aquellas cuentas desajustadas que han ido quedando colgadas a lo largo de nuestro tiempo. Son como balances en los que a veces no tenemos claro a quién debemos reclamar, y quedamos sin ni siquiera la posibilidad...
Hay ocasiones en las que después de una larga ausencia, y tras mucho tiempo sin escribir sobre otra cosa que un tema muy particular del que no viene a cuento hacer mención, uno se queda como estancado, sin nada que decir, pero con un enorme deseo de dar de alguna manera testimonio de su presencia en este lugar. Así que la solución es echar mano de las transcripciones de lo que ya está escrito, de algo que en su momento llamó nuestra atención y quedó guardado en el cajón de espera para momentos como este. En esta ocasión, traduzco peor que mejor una carta que a mí me pareció interesante, y creo que dado el tono de esta casa, tiene perfecta cabida en ella. Se trata de un escrito dirigido a Antoine Joseph, padre del injustamente olvidado Antoine de Bonfils , por su amigo Louis-Jacques Goussier, matemático y uno de los principales ilustradores de la Enciclopedia de Diderot. --------------------------- Querido Antoine: Como ya imagino, habrás sabido de mi marcha apresurada de París por boca...
Habíamos entrado en el ala llamada Sully del Louvre. Cruzamos un largo corredor y a continuación subimos unas escaleras. Un pasillo a mano izquierda. Después una extensa sucesión de salas dedicadas a antigüedades egipcias. Giramos de nuevo a la izquierda, y por la puerta del fondo deberíamos llegar en un momento. Sin embargo, está cerrada… No puede ser. Preguntamos al vigilante señalando en el mapa la sala 46 de aquél primer piso. - Todo el departamento de objetos de arte del siglo XVIII está cerrado por reformas. Sin embargo si lo que están buscando es la sala Landau, es posible que puedan acceder a ella rodeando todo el edificio, por el lado opuesto... El señor Nicolas Landau observaba en silencio desde la habitación de aquél hotel la constelación de luces que iluminaban la ciudad. En medio de la oscuridad desde la que ocultaba su mirada, sólo el reflejo de todas la vidas que se desarrollaban al unísono ante él lo hacían visible para sí mismo en su soledad. Sin embargo, nada de lo qu...
Comentarios
¿A quién esperará?
Un beso
Saludos.
Me gusta tu blog.
Un beso
Pero la luz se escapa aunque se esconda en sombras.
Un abrazo!
Un abrazo
A un familiar muy, pero que muy joven le tengo prometido algo el dia que sea capataz de escupirla bien.
Puedes arrojarla a la vidriera y que entre la luz.
(bonito viaje)
un saludote
Simplemente que era una reflexión a partir de unas fotografías que ordené de un modo determinado.
Es más una pretendida expresión literaria -como bien apunta Leodegundia-, derivada del sentimiento que como un fogonazo se fué al pasar el momento que lo provocó.
Es también un instante, como el que captan las imágenes, donde todo parece detenerse y uno se siente empujado a reflexionar sobre algunas de sus cosas.
No en vano estas fotografías las tomé en un momento muy dado a las recapitulaciones: el 31 de diciembre de 2006. El lugar también era muy propicio para buscar el bálsamo contra las dolencias que provocan esos recuerdos: en una capilla dedicada a Notre Dame de la Santé que hay al pié de un puente -el Pont Vieux-, frente a la ciudad de Carcassonne.
Salud y Fraternidad
Salud y buen fin de semana.
Saludos.
si señor1 gracias, muchas gracias! un pensamiento muy bueno. Una dideia muy hermosa. Yo hablo bien espanhol, escribir, no. Nólo escribo bien. CONTODO, PERO QUE ME ENTENDAS.
Gran trabajo, simples, pero fantástico.
Abrazos.
He llegado hasta acá por otro blog de un amigo y me ha gustado mucho. Las fotos que pones son realmente preciosas.
http://www.iaaa.nl/cursusAA&AI/concept/tautology.html